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Capítulo 4 WALL STREET Y LA REVOLUCIÓN MUNDIAL

Publicado el 24 de diciembre de 2021, 0:37

En lo que diferimos ustedes los radicales y nosotros, que
sostenemos opiniones opuestas, no es tanto en cuanto a
los fines sino en cuanto a los medios; no tanto en lo que
deberíamos hacer que suceda sino cómo debería y puede
ser hecho que ocurra...

Otto H. Hahn, director de la American International Corp. y socio
de Kuhn, Loeb & Co. Hablando ante la Liga por la Democracia
Industrial. Nueva York, 30 de Diciembre de 1924.

 

Antes de la Primera Guerra Mundial, la estructura financiera y comercial de los Estados Unidos se hallaba dominada por dos conglomerados: la Standard Oil, o la empresa de los Rockefeller, y el complejo Morgan de compañías industriales, financieras y de transportes. Las alianzas y trusts de Rockefeller y Morgan dominaban no solamente a Wall Street sino, a través de directorios interrelacionados, a casi todo el tejido económico de los Estados Unidos. {[1]} Los intereses de Rockefeller monopolizaban el petróleo y las industrias aliadas; controlaban el trust del cobre, el trust de las fundiciones y el gigantesco trust del tabaco, con cierta influencia en algunas propiedades de los Morgan tales como la U.S. Steel Corporation así como en cientos de trusts industriales más pequeños, operaciones de servicios públicos e instituciones bancarias. El National City Bank era el mayor de los bancos influenciados por la Standard Oil de Rockefeller pero el control financiero se extendía a la United States Trust Company y al Hanover National Bank así como a las principales aseguradoras de seguros de vida: la Equitable Life y la Mutual of New York.

Las mayores empresas de Morgan estaban en las industrias del acero, la navegación y la energía eléctrica; incluían a la General Electric, el trust del caucho y los ferrocarriles. Al igual que Rockefeller, Morgan controlaba corporaciones financieras: el National Bank of Commerce y el Chase National Bank, la compañía de seguros New York Life Insurance, y la Guaranty Trust Company. Los nombres de J.P. Morgan y la Guaranty Trust Company aparecerán reiteradamente a lo largo de este libro. A principios del Siglo XX, la Guaranty Trust Company estuvo dominada por los intereses de los Harriman. Cuando el iniciador de la dinastía Harriman (Edward Henry) murió en 1909, Morgan y sus asociados compraron parte de la Guaranty Trust así como parte de las compañías de seguros de vida Mutual Life y New York Life. Morgan también se hizo del control de Equitable Life y la Guaranty Trust Company absorbió a seis compañías-trust de menor envergadura. Por lo tanto, al final de la Primera Guerra Mundial, el Guaranty Trust y el Bankers Trust eran, respectivamente, el primero y el segundo de los trusts más grandes de los Estados Unidos, ambos dominados por intereses de los Morgan. {[2]}

Financistas norteamericanos asociados con estos grupos estuvieron involucrados en financiar revoluciones incluso antes de 1917. La intervención de Sullivan & Cromwell, un estudio jurídico de Wall Street, en la controversia del Canal de Panamá está registrada en las sesiones del Congreso de los EE.UU. El episodio está resumido por el congresal Rainey:
Mi acusación es que los representantes de este gobierno (los EE.UU.) hicieron posible la revolución en el Istmo de Panamá. Que, de no haber sido por la interferencia de este gobierno, la ocurrencia de una revolución no hubiera sido posible y sostengo que este gobierno ha violado el Tratado de 1846. Aportaré evidencia para demostrar que la Declaración de Independencia que fue promulgada el 3er. día de Noviembre de 1903 fue preparada justamente aquí, en la Ciudad de Nueva York y llevada allí – preparada en la oficina de Wilson (sic) Nelson Cromwell… {[3]}

El congresal Rainey continuó diciendo que sólo diez o doce de los principales revolucionarios panameños, más “los funcionarios de la Panama Railroad & Steamship Co. – que se hallaban bajo el control de Nelson Cromwell de Nueva York – y los funcionarios del Departamento de Estado” sabían de la inminente revolución. {[4]} El propósito de la misma era el de quitarle a Colombia, de la cual Panamá formaba parte por aquél entonces, de 40 millones de dólares y adquirir el control sobre el Canal de Panamá.

El ejemplo mejor documentado de la intervención de Wall Street en una revolución lo constituye la operación de un grupo de Nueva York en la revolución china de 1912 liderada por Sun Yat-sen. Si bien las ganancias finales del grupo siguen siendo inciertas, la intención y el papel del grupo financiero neoyorkino están plenamente documentados, incluyendo las sumas de dinero, la información sobre las sociedades secretas chinas afiliadas y la lista de embarque del armamento a ser adquirido. El grupo de banqueros armado para la revolución de Sun Yat-sen incluyó a Charles B. Hill, un abogado del estudio Sun jurídico de Hunt, Hill & Betts. En 1912 la firma estaba ubicada en el N° 165 de Broadway, Nueva York, pero en 1917 se trasladó al 120 de la misma calle (véase el Capítulo 8 por la importancia de esta dirección). Charles B. Hill era director de varias subsidiarias de la Westinghouse, incluyendo Bryant Electric, Perkins Electric Switch, y Westinghouse Lamp — todas afiliadas a Westinghouse Electric cuyas oficinas de Nueva York se hallaban ubicadas en el 120 de Broadway. Charles R. Crane, el organizador de las subsidiarias de Westinghouse en Rusia, tuvo un conocido papel en la primera de dos fases de la Revolución Bolchevique.

 

 

Sun Yat-Sen

 

1] )- John Moody, The Truth about the Trusts (New York: Moody Publishing, 1904)
[2] )- La J. P. Morgan Company fue originalmente fundada en Londres como George Peabody and Co. en 1838. No resultó incorporada hasta el 21 de Marzo de 1940. La compañía cesó de existir en Abril de 1954 cuando se fusionó con la Guaranty Trust Company, que en ese momento era su subsidiaria bancaria comercial más importante, y es conocida hoy como la Morgan Guarantee Trust Company de Nueva York.
[3] )- United States, House, Committee on Foreign Affairs, The Story of Panama, Hearings on the Rainey Resolution, 1913. p. 53

[4] )- Ibid. pág.60


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