SOBERANOS E INTERVENIDOS: Dolores Ibarruri, La Pasionaria.

Publicado el 9 de diciembre de 2021, 14:15

El 3 de agosto, las cuatro Potencias reunidas en Postdam en una declaración condenan la dictadura en España. En opinión de Oliveira Salazar, transmitida a Nicolás Franco por el dictador de Portugal: "la declaración de Postdam es un simple guiño a la opinión pública (...) destinado a producir efectos internos dentro de los países participantes en la Conferencia, más que en España".

Garcés reflexiona en esta parte de su libro, recordando cómo al terminar la II Guerra Mundial los ciudadanos españoles siguen privados de todos los derechos políticos: "las consecuencias de ello no se han medido ni enfatizado bastante". Menciona un aspecto de la cuestión digno de señalar, que sorprendía al embajador de EEUU en España el 8 de octubre de 1945: "todos los grupos de oposición han sido infectados por el virus de creer que la intervención extranjera "salvaría la situación", que el R.U. y/o los EEUU van a "entrar" para lograr acabar con el régimen que ellos mismos son incapaces de tumbar (...) Es obvio que esta especie de fatalismo enerva cualquier movimiento opositor". Olvida la influencia poderosa de la intervención extranjera queriendo imponer sus modelos, como lo hacía el propio embajador, Armour: "un régimen que garantizara algunas... libertades básicas, contaría abrumadoramente con un pueblo desesperadamente ansioso de que le eviten la angustia y derramamiento de sangre de otras disensiones fratricidas. Semejante régimen sería
una coalición de gobierno con líderes militares y, digamos, Prieto en la izquierda hasta Gil-Robles en la derecha, como lo reconocía el ex ministro de Agricultura Genuinas Fernández, dirigente en Sevilla del ala liberal de Gil-Robles".

Su modelo no difería del que hablase el agregado naval de EEUU con Juan March -mensajero de los británicos- (aunque el norteamericano no situaba a un monarca al frente del Estado), ni del diseño del embajador del III Reich, Eberhardt, en los años 1937 a 1943, nazi colaborador secreto del almirante Canaris, ni del que De Gaulle coreaba: "Mientras yo continúe a la cabeza del Gobierno francés, me opondré enérgicamente al restablecimiento de los republicanos españoles en Madrid, haré cuanto pueda para propiciar la restauración de la monarquía en España".

Fallecido Franco, ésta sería la matriz de la transición en España asistida por la Coalición de la Guerra Fría..., pero con un matiz digno de resaltar: esta vez y por primera en dos siglos, el terreno de juego, sus reglas y el desenlace no lo marcaron las Potencias europeas, lo marcó EEUU, tal como quedó el "modelo": un Rey al frente de las FF AA designado por Franco; un Ejecutivo y un Parlamento compartidos entre el ala católica liberal y la fracción socialista que se reconocía en Prieto, con Felipe González, alumno y ex correligionario del democristiano Genuinas Fernández...

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