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Capítulo 5 LA MISIÓN DE LA CRUZ ROJA NORTEAMERICANA EN RUSIA – 1917

Publicado el 4 de febrero de 2022, 22:34

El pobre Mr. Billings creyó que estaba a cargo de una misión científica para el alivio de Rusia .... En realidad no fue más que una máscara – la estructura de la misión de la Cruz Roja no fue más que una máscara.

Cornelius Kelleher, asistente de William Boyce Thompson (en George F. Kennan, "Russia Leaves the War" ["Rusia Abandona la Guerra"])

 

El proyecto de Wall Street de 1917 en Rusia utilizó la Misión de la Cruz Roja como su vehículo operacional. Tanto la Guaranty Trust como el National City Bank tenían representantes en Rusia al momento de la revolución. Frederick M. Corse de la filial del National City Bank en Petrogrado estaba incorporado a la Misión de la Cruz Roja Norteamericana de la cual hablaremos extensamente más adelante. La Guaranty Trust estaba representada por Henry Crosby Emery. Emery estuvo temporalmente detenido por los alemanes en 1918 y después se trasladó para representrar a la Guaranty Trust en China.

Hasta 1915 la persona más influyente en la Central de la Cruz Roja Norteamericana en Washington DC fue Mabel Boardman. Una promotora activa y enérgica, la señora Boardman había sido la fuerza motriz detrás de la empresa de la Cruz Roja, si bien su patrimonio provenía de personas acaudaladas y prominentes, incluyendo a J. P. Morgan, Mrs. E. H. Harriman, Cleveland H. Dodge, y Mrs. Russell Sage. La campaña para recolección de fondos por U$S 2 millones de 1910, por ejemplo, fue exitosa solamente porque estuvo apoyada por estos adinerados residentes de la ciudad de Nueva York. De hecho, la mayor parte del dinero provino de Nueva York. El propio J.P. Morgan contribuyó con U$S 100.000 y siete otros aportantes en Nueva York amasaron U$S 300.000. Sólo una persona fuera de Nueva York contribuyó con más de U$S 10.000 y ése fue William J. Boardman, el padre de la señora Boardman. El presidente del Comité recaudador de fondos de 1910 fue Henry P. Davison, quien más tarde se convirtió en presidente del Consejo de Guerra de la Cruz Roja Norteamericana. En otras palabras, durante la Primera Guerra Mundial, la Cruz Roja dependía fuertemente de Wall Street y, específicamente, de la firma Morgan.

La Cruz Roja no pudo satisfacer las demandas originadas por la Primera Guerra Mundial y, de hecho, estos banqueros de Nueva York se hicieron cargo de la institución. De acuerdo con John Foster Dulles, estos hombres de negocios, “consideraban a la Cruz Roja Norteamericana como un brazo virtual del gobierno, se imaginaban haciendo una contribución incalculable para la obtención de la victoria en la guerra” {[1]}. Haciéndolo convirtieron en una burla el lema de la Cruz Roja: “Neutralidad y Humanidad”.

A cambio de aportar fondos, Wall Street exigió el Consejo de Guerra de la Cruz Roja; y, por recomendación de Cleveland H. Dodge, uno de los colaboradores financieros de Woodrow Wilson, Henry P. Davison, socio de la J.P. Morgan Company, se convirtió en presidente. Después de esto, la lista de los administradores de la Cruz Roja comenzó a parecerse a la lista de los Directores de Nueva York: John D. Ryan, presidente de la Anaconda Copper Company (ver frontispicio); George W. Hill, presidente de la American Tobacco Company; Grayson M.P. Murphy, vicepresidente de la Guaranty Trust Company; e Ivy Lee, experto en relaciones públicas para los Rockefeller. Harry Hopkins, quien más tarde adquiriría fama bajo el presidente Roosevelt, se convirtió en asistente del gerente general de la Cruz Roja en Washington DC.

La cuestión acerca de una misión de la Cruz Roja a Rusia surgió antes de la tercera reunión de este Consejo de Guerra reconstruido que tuvo lugar en el edificio de la Cruz Roja de Washington DC el 29 de Mayo de 1917 a las 11:00 horas. Al presidente Davison se le encomendó explorar la idea, conjuntamente con Alexander Legge de la International Harvester Company. Después de ello, International Harvester, que tenía intereses considerables en Rusia, aportó U$S 200.000 para asistir financieramente a la misión a Rusia. En una reunión posterior se dio a conocer que William Boyce Thompson, director del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, había: “ofrecido pagar todos los gastos de la comisión”. Esta oferta fue aceptada con un telegrama: “Su deseo de solventar los gastos de la comisión a Rusia es muy altamente apreciada y desde nuestro punto de vista muy importante.” {[2]}

Los miembros de la comisión no recibieron pagos. Todos los gastos fueron pagados por William Boyce Thompson y los U$S 200.000 de la International Harvester aparentemente fueron utilizados en Rusia para subsidios políticos. Por los archivos de la embajada norteamericana en Petrogrado sabemos que la Cruz Roja le dio 4.000 rublos al Príncipe Lvoff, presidente del Consejo de  Ministros, para “alivio a revolucionarios” y 10.000 rublos en dos pagos a Kerensky para “alivio de refugiados políticos”.

 

LA MISIÓN DE LA CRUZ ROJA NORTEAMERICANA A RUSIA, 1917

 

En Agosto de 1917 la Misión de la Cruz Roja Norteamericana a Rusia tenía una relación tan sólo nominal con la Cruz Roja Norteamericana y por cierto que debe haber sido la misión más inusual en la historia de la Cruz Roja. Todos los gastos, incluyendo los relacionados con los uniformes – los miembros eran en su totalidad coroneles, mayores, capitanes o tenientes – fueron pagados del bolsillo de William Boyce Thompson. Un observador contemporáneo bautizó de “Ejército Haitiano” al grupo íntegramente constituido por oficiales:

La delegación de la Cruz Roja Norteamericana, cerca de cuarenta coroneles, mayores, capitanes y tenientes, arribó ayer. Está encabezada por el Coronel (doctor) Billings de Chicago, e incluye al Coronel William B. Thompson y muchos doctores y civiles, todos con grados militares. Bautizamos al grupo como “Ejército Haitiano” porque no contenía a ninguna persona que no fuera un oficial. Han venido a cumplir una misión nada claramente definida. Por lo que he podido averiguar, de hecho, el Gob. Francis me dijo hace algún tiempo que insistió que no se los dejara venir puesto que había ya demasiadas misiones de los diferentes Aliados en Rusia. De hecho, actualmente hay un exceso de talento médico y enfermeras, nativas y extranjeras, en el país y muchos hospitales semivacíos en las grandes ciudades {[3]}.

En realidad, la misión incluía solamente 24 (no 40) personas, con rangos militares desde teniente coronel hasta teniente y se hallaba complementada por tres auxiliares, dos camarógrafos cinematográficos y dos intérpretes sin rango. Sólo cinco (entre 24) eran médicos y, adicionalmente, había dos investigadores médicos. La misión llegó por tren a Petrogrado, vía Siberia, en Agosto de 1917. Los cinco médicos y los auxiliares se quedaron en Rusia por un mes, regresando a los Estados Unidos el 11 de Septiembre. El Dr. Frank Billings, la autoridad nominal de la misión y profesor de medicina en la Universidad de Chicago, estuvo abiertamente disgustado por las manifiestas actividades políticas de la mayoría de la misión. Los otros médicos fueron William S. Thayer, profesor de medicina en la John Hopkins University; D. J. McCarthy, miembro del Phipps Institute for Study and Prevention of Tuberculosis, de Philadelphia; Henry C. Sherman, profesor de química alimentaria en la Columbia University; C. E. A. Winslow, profesor de bacteriología e Higiene en la Yale Medical School; Wilbur E. Post, profesor de medicina en el Rush Medical College; Dr. Malcolm Grow, del Medical Officers Reserve Corps del Ejército de los EE.UU.; y Orrin Wightman, profesor de medicina clínica del New York Polyclinic Hospital.

George C. Whipple estaba listado como profesor de ingeniería sanitaria de la Universidad de Harvard pero, en realidad, era socio de la firma neoyorquina Hazen, Whipple & Fuller, consultores en ingeniería. Esto es significativo porque Malcolm Pirnie – de quien hablaremos más adelante – estaba listado como asistente de ingeniería sanitaria y empleado como ingeniero por Hazen, Whipple & Fuller.

La mayoría de la misión, tal como puede apreciarse en la tabla, estaba constituida por abogados, financistas y sus asistentes, todos del distrito financiero de Nueva York. La misión estuvo financiada por William B. Thompson, descripto en la circular oficial de la Cruz Roja como “Comisionado y Gerente de Negocios; Director del Federal Bank of New York de los EE.UU.”. Thompson trajo consigo a Cornelius Kelleher, que figura como un agregado a la misión pero quien, en realidad, era el secretario de Thompson y tenía la misma dirección – Wall Street 14, Ciudad de Nueva York. La publicidad de la misión estuvo a cargo de Henry S. Brown, con idéntica dirección. Thomas Day Thacher era un abogado de Simpson, Thacher & Bartlett, una firma fundada por su padre, Thomas Thacher, en 1884 y prominentemente involucrada en la reorganización y fusión de empresas ferroviarias. Thomas junior trabajó primero para la firma familiar, se hizo fiscal asistente de los EE.UU. bajo Henry L. Stimson, y regresó a la firma de la familia en 1909. El joven Thacher era un íntimo amigo de Felix Frankfurter y más tarde se convirtió en asistente de Raymond Robins quien también estuvo en la Misión de la Cruz Roja. En 1925 fue nombrado juez de distrito bajo el presidente Coolidge, se convirtió en procurador general bajo Herbert Hoover y fue director del William Boyce Thompson Institute.

 

LA MISIÓN DE LA CRUZ ROJA AMERICANA A RUSIA DE 1917

[1] )- John Foster Dulles, American Red Cross (New York: Harper, 1950).

[2] )- Minutas del War Council of the American National Red Cross (Washington, D.C., May 1917)

[3] )- Gibbs Diary, 9 de Agosto de 1917. State Historical Society of Wisconsin.


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