La sanidad privada refuerza los valores humanos

Publicado el 24 de febrero de 2022, 22:18

Por medio de la libertad de mercado también podemos establecer un sistema moral, voluntario e individual que siga la esencia del ser humano, esto es, la pura estructura voluntaria de la sociedad en sí misma en lugar de implementar los mandados de un dictador de la producción y tecnócratas.

¿Podemos pensar que existirían hospitales gratuitos privados para los pobres si no hubiese intervención estatal en la sanidad? Sí. En Estados Unidos ya ocurre. Tales hospitales sólo se financian con dinero privado, algunos médicos al acabar su jornada laboral en el hospital donde trabajan con nómina, van después a estos hospitales trabajando gratis o por un precio muy bajo. Tal vez lo hagan por altruismo, tal vez para decir que ayudan a los demás. La causa no importa, el hecho es que se comportan de forma solidaria sin afectar a la cartera del resto de la sociedad.

¿Por qué en el siglo XIX y a principio de siglo XX las donaciones eran más abundantes? ¿Por qué las donaciones privadas en la época Reagan aumentaron espectacularmente? Porque en el primer caso, casi no había impuestos, y en el segundo, porque se redujeron drásticamente. En el siglo XIX la gente acaudalada construía orfanatos, hospitales, pagaban caras expediciones científicas, eran mecenas del arte… Si la sanidad deja de ser del Gobierno las rentas individuales y capacidad adquisitiva de la población aumentará de forma cuantiosa. Todos tendremos más capacidad de ahorro, inversión, consumo y donación. Las personas ricas juegan en este último aspecto (y resto también) un factor muy importante. En un siglo, el altruismo humano no ha cambiado, si los ricos son más ricos, sin duda, harán más donaciones voluntarias con su dinero sin necesidad de la extorsión gubernamental que precisamente hace reducir las donaciones y ayudas. Lo único que genera imponer más impuestos a los ricos es que se vayan a otros países.

Podemos pensar también en el altruismo colectivo. Un caso me sorprendió particularmente en el caso de los Francotiradores de Washington [85] . Una congregación se dedicaba a poner gasolina a los coches gratuitamente para que los usuarios no fueran las víctimas de los francotiradores. ¡Estos individuos estaban dispuestos a dar la vida por desconocidos! El libre mercado incentiva este tipo de valores; el Gobierno los elimina transformando el concepto de solidaridad voluntaria en el de solidaridad impuesta. El resultado del último sólo es caos e irresponsabilidad individual. Si traspasamos y abrimos la sanidad del Gobierno a la sociedad civil, la solidaridad voluntaria, inevitablemente, aumentará de una forma sorprendente.

 

Información y responsabilidad civil de las empresas de sanidad privadas

 

Ya hemos mencionado que hay gente que llega a morir por estar demasiado tiempo en las listas de espera. También hay personas que mueren en los quirófanos, se producen grandes irresponsabilidades, o simplemente se producen negligencias menores en los centros sanitarios sin que realmente se pueda hacer nada para compensar a la víctima, o los familiares si la última muere. La mayoría de estos casos resultan en una total impunidad hacia los responsables sanitarios. Si el Gobierno, o la empresa privada, asumen la responsabilidad de la sanidad, tanto en un caso como en el otro, han de responder de todas sus consecuencias. En una estructura puramente privada, la impunidad médica desaparecería o al menos quedaría minimizada.

Convirtiendo la sanidad en un sector estrictamente privado, las responsabilidades civiles son claras: las asume la empresa de sanidad. Por medio de demandas individuales, la víctima puede actuar contra la empresa de y ésta tendrá que responder si es culpable de una negligencia. El actual oscurantismo del sector médico que otorga la ley del Gobierno impide que puedan ser eficaces tales demandas.

De igual forma, la privatización del sector sanitario nos conduce a una mayor transparencia también. Hoy día los historiales laborales de los médicos parecen ser calificados de seguridad nacional teniendo en cuenta la imposibilidad de acceder a ellos. ¿Cuánta gente ha muerto en el quirófano del doctor Fulano? ¿Cuántos pacientes tienen secuelas negativas del tratamiento del doctor Mengano? Imposible de saber.

En una economía desnacionalizada y desregularizada toda esta información estaría a disposición de los clientes potenciales. Esto incentivaría también la precaución y responsabilidad médica haciendo desaparecer los nefastos tratos que ofrece el trabajador médico gubernamental. Ya no seríamos pacientes, sino clientes. Y toda empresa siempre se mueve por el mismo lema: «el cliente siempre tiene la razón”. Por el contrario, el lema de la sanidad estatal parece ser: “el paciente es un incordio que nos hace trabajar».

Resumiendo:

1. La sanidad del Gobierno no es gratis, nos puede llegar a costar más de 420.000 euros a lo largo de nuestra vida, y somos generosos con el cálculo ya que no contamos el déficit.

2. Los únicos que reciben sanidad gratuita son los turistas y extranjeros.

3. Es un esquema de Ponzi por lo que está abocada a la quiebra.

4. La oferta del Gobierno es totalmente insuficiente con las necesidades de la demanda. Y más que lo serán en un futuro inmediato.

5. Se basa en el robo y el expolio.

6. Genera colas interminables que pueden provocar la muerte del paciente.

7. Crea déficits y adeuda miles de millones a empresas privadas que nunca podrán funcionar bien de esta forma.

8. La única solución para el ciudadano es que el Gobierno se aparte del todo de la sanidad devolviendo el sector a la sociedad civil para que se creen más hospitales, más empresas, más trabajos y riqueza en este sector que actualmente solo genera pérdidas dinerarias y humanas.

85 Durante tres semanas, en el mes de octubre de 2002 en Washington, Maryland y Virginia, diez personas murieron y otras tres fueron gravemente heridas en varios lugares en todo el área metropolitana de Washington por culpa de dos personas que se dedicaban a dispararles con un fusil de larga distancia.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios