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CAP. II. SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

Publicado el 9 de abril de 2022, 1:11

De este modo durante la II República llegará a haber 320 sociedades obreras adheridas a la UGT en la provincia de Zamora, si bien algunas son las mismas tras su refundación y unas pocas presentan dudas sobre su adscripción al movimiento obrero de corte socialista. La mayoría de esas sociedades son de trabajadores de la tierra o de profesiones y oficios varios pero compuestas mayoritariamente por obreros agrícolas, con un número de afiliados en 1932, momento de mayor implantación, entre 5.000 y 6.000 según unos historiadores 190 , y 2.651 afiliados según otros 191 , comenzando a descender el número de afiliados y, sobre todo, de cotizantes a partir de 1933 (1.632 afiliados). Después de la Revolución de Octubre los efectivos se reducen con motivo de la represión y finalmente desde los meses finales de 1935 vuelve a aumentar su número, tendencia que se consolida tras febrero de 1936, pero sin alcanzar los niveles de afiliación de 1932, cortado este proceso por el golpe militar de julio.

Además de las sociedades obreras, existían agrupaciones locales del PSOE en Toro, Morales de Toro, Vezdemarbán y Peleagonzalo. Es decir, en las localidades mayores y en Peleagonzalo, con un núcleo obrero muy activo y con tradición, si bien no era muy numeroso.

La Agrupación Socialista Obrera de Toro figura como creada el 19 de abril de 1931, apenas llegado el nuevo régimen, pero ya antes existía una pequeña agrupación. Tenía su sede en la Plaza Mayor y se inició su andadura con 20 afiliados. Señalaba el reglamento que “se estiman necesarias la observancia de una conducta honrada y la conveniencia de pertenecer a la Sociedad de resistencia de su oficio”, demostrando una vez más la estrecha ligazón entre partido y sindicato y la preeminencia de la organización societaria sobre la partidista.

En cuanto a la agrupación de Vezdemarbán no hemos encontrado documentación de la misma, ni aparece inscrita en el Libro de Registro de Asociaciones del Gobierno Civil. En el caso de Peleagonzalo sucede lo mismo. La agrupación de Morales de Toro se constituye en el mes de diciembre de 1932, bajo la presidencia de Félix Gutiérrez y como elemento de soporte de la sociedad obrera, verdadero elemento identitario socialista para los obreros de la localidad.

Además, en Toro existía una Juventud Socialista creada en diciembre de 1931 y de la que tenemos noticia de su existencia en febrero de 1936 a través de la prensa en una nota de prensa pidiendo el voto para la coalición formada con republicanos 192 . Igualmente se formó una Agrupación de la Juventud Socialista en Moraleja del Vino en abril de 1936, poco antes de su unificación con la Juventud Comunista, hecho que se produjo en otra localidad de la Tierra del Vino con mayor conciencia política como es el caso de El Perdigón y a pesar de las deficiencias ideológicas propias de la época 193 .

Pero, sin duda alguna, la fuerza y el apoyo principal del socialismo residía en las sociedades obreras, mientras que el partido podía acoger a algún elemento de clase media-baja o de la “aristocracia” obrera de la zona, en general mucho más moderados en sus peticiones que los obreros, como no podía ser de otro modo, por encontrarse ante diferentes necesidades económicas.

El otro partido proletario, el PCE 194 , tiene escasa implantación en la provincia y en la comarca. No sabemos exactamente sus orígenes en Zamora, por la falta de documentación al respecto y por ser un grupo minúsculo. La primera aparición de la que tenemos constancia en el territorio provincial es a través de un Manifiesto “A los trabajadores de los Saltos del Duero y a todos los obreros y campesinos” en septiembre de 1931, a los pocos meses de proclamada la República 195 . Ello presupone, que la aparición del Comunismo en la provincia estaría ligada a la llegada de obreros foráneos (andaluces, extremeños) para trabajar en las grandes obras públicas que en estos años se están desarrollando en la provincia (construcción de la línea del ferrocarril, obras hidroeléctricas) y en estrecha convivencia con núcleos de obreros cenetistas.

A partir de este momento, comienza su implantación que siempre fue escasa, en la provincia con la formación de radios en Zamora, Toro, Villalpando y Requejo 196 .

El radio de Toro se funda el 27 de agosto de 1932 y aunque desconocemos su fuerza real en cuanto a número de afiliados, la influencia política en la localidad y en la comarca siempre fue escasa. Lo que si conocemos es la pertenencia de sus miembros a las sociedades de la Casa del Pueblo (Ángel Hernández, Atilano de la Torre, Ángel Martín Toval, Francisco Lozano Maltrás). Además en 1936 conocemos la existencia de unas Juventudes Comunistas reducidas en número, las cuales se fusionaron con las Juventudes Socialistas en abril de 1936 como ocurrió en el resto del país.

La excepción sería Sanzoles, donde se forma un núcleo de jóvenes obreros comunistas que llegaron a formar unas Juventudes Comunistas y que suponían dentro de la Casa del Pueblo local un componente muy activo. El origen de este grupo se debía fundamentalmente a que varios jóvenes del pueblo habían estado trabajando en las obras de los Saltos del Esla y habían sido influidos por esta ideología y que a su vuelta a Sanzoles tras el fin de sus contratos de trabajo, se encargarían de difundir ciertas ideas. Entre ellas estaba la difusión de la necesidad de solucionar el problema de la falta de trabajo en la localidad debido al grave problema social que suponía la existencia de la dehesa Valdemimbre en el término y un elevado número de jornaleros sin tierra o con una ínfima extensión 197 .

Cuando se produzca la fusión entre las juventudes socialistas y comunistas, aparecerá en la prensa la información relativa a la existencia de juventudes comunistas en algunos núcleos de población. En este proceso de fusión de las juventudes, los comunistas eran los jóvenes más activos, y vemos cómo existían, al menos, JC en la capital 198 , en Toro 199 , en El Perdigón 200 , en Sanzoles 201 y en Moraleja del Vino 202 . Además existirían en Benavente, Villalpando, Villarrín de Campos y Villafáfila.

En cuanto al número de afiliados, el PCE en el tercer trimestre de 1935 contaba en toda la provincia con 95 afiliados 203 . Posteriormente, según Mateos Rodríguez contaría con unos doscientos militantes en toda la provincia antes de febrero de 1936 204 , si bien creemos que esta cifra sería alcanzada, no en esa fecha, sino unos meses después de las elecciones, con el crecimiento general de afiliación que se produjo en toda España, y en el caso de Zamora por la labor propagandística de los miembros del partido dentro de las Casas del Pueblo, sitio preeminente para influir en las tendencias políticas de los obreros (personalidades como Rueda o Antonio Pertejo).

Las razones de la afiliación a las sociedades obreras suelen coincidir en las fuentes orales restando importancia a la ideología y haciendo hincapié en las necesidades de trabajo y en la solidaridad entre obreros y jornaleros pobres. En ello inciden dos hechos: por un lado, la realidad de la escasa ideologización y el nulo conocimiento de las ideas y principios socialistas, así como de su programa: y por otro lado, el intento de reducir la importancia de aquella afiliación para evitarse problemas durante la posterior sublevación y dominio de esta zona por los sublevados, que llega hasta la actualidad y que se entremezcla con el miedo a ser identificados como tales.

“Eran socialistas, bueno no eran nada, les decían que tenían que ganar más e iban allí, una cosa natural, «mira, te damos tanto, te damos cuanto», se apuntaban a eso, el centro obrero, que era la Casa del Pueblo. Sí, sí, que tenía afiliados. Bueno, casi todos los obreros y parte de los que llamábamos antes parejeros, los colonos, que eran los parejeros. Les decían cuatro cosas y se iban con ellos, ¡esas cosas que había entonces! Que les iban a dar las tierras, que serían para ellos. «Si ganamos es para vosotros»” 205 .

En ocasiones las fuentes orales dan cuenta de la influencia de algún personaje de la localidad que por su mayor nivel cultural y su actuación personal puede arrastrar obreros hacia la sociedad obrera. En el caso de Belver de los Montes, sigue patente el recuerdo del maestro, natural de Montamarta, Isauro Silva. “D. Isauro fue antes, era un maestro muy bueno, que miraba mucho por los pobres. Al que no tenía le invitaba a tener una merienda o algo. Aquel fue muy bueno. Era de la Casa del Pueblo”. “D. Isauro el maestro daba propinas a los obreros” 206 . Fue un personaje destacado en una localidad donde la sociedad obrera contaba ya con una tradición, pero desde el momento que llegó a la localidad en 1933 se ofreció para ayudar y asesorar a los obreros del pueblo como se encargó de escribir en la prensa:

“Soy socialista. Pertenezco al pueblo desde que nací y perteneceré siempre [...]

Ya lo sabéis [sic] camaradas, todos los camaradas zamoranos; todos los que no esperéis [sic] nada del derechismo; todos los que en el Partido de Pablo Iglesias tenéis [sic], como yo, vuestro Centro. Seáis [sic] o no de tendencias más o menos socialistas, comunistas, sindicalistas... yo soy hermano de todos los de aquella casa.

Sabedlo, pues; y cuando veáis [sic], allí, a este compañero de larga nariz, sustentando gafas más o menos doradas no se las juzguéis [sic] como producto de la estafa al trabajo. No son de oro; son el producto de mis ahorros de una larguísima temporada[...].

Hace muy pocas semanas que regresé de otra región española donde he vivido y por eso me desconocéis [sic]. Ya nos iremos conociendo” 207 .

O como el caso de Amado Hernández Pascual en Argujillo, el maestro de Villalube, Cristilo Prieto o el de Gallegos del Pan, José López Ayllón, un militar en Peleagonzalo o el maestro de obras municipal en Toro. En Fresno de la Ribera, las fuentes orales recuerdan la existencia de un capataz ferroviario que influye para que tomen esa dirección algunos obreros y colonos de la localidad, pero puede ser la asunción de la versión conservadora para echar la culpa a los foráneos, teniendo presente los acontecimientos posteriores de la represión, que trastocan la supuesta armonía “natural” entre los vecinos de la localidad:

“Sí, Casa del Pueblo si había. Poco antes de estallar la guerra se liaron aquí una cantidad de obreros de mil demonios, que los enviscó el capataz que había de la RENFE y después él se libró y a los otros los mataron. Y se hicieron muy políticos y muy rebeldes” 208 .

190 MATEOS RODRÍGUEZ, M.A.: La República en Zamora (1931-1936). Comportamiento electoral de una sociedad tradicional. Zamora, I.E.Z. “Florián de Ocampo”, Diputación Provincial de Zamora, 1995, Vol. I, p. 192.

191 REDERO SAN ROMÁN, M.: Op. cit., p. 133. Ver también BIGLINO CAMPOS, P.: El Socialismo español y la cuestión agraria, 1890-1936. Madrid, Centro de Publicaciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, 1986, p. 529. Esos afiliados serían los realmente cotizantes, pues la mayoría no pagaba las cuotas mensuales.

192 La Tarde, 3 de febrero de 1936.

193 AHPZA, Registro de Asociaciones Sociales y Políticas del Gobierno Civil, Libro de Registro, R. 1969 y R. 1935 respectivamente. No hay documentación de ninguna de las dos.

194 Para conocer datos sobre los orígenes, organización y evolución del PCE se pueden consultar las siguientes obras:

- CRUZ, R.: “La organización del PCE (1920-1934)”, en Estudios de Historia Social, nº 31, (Octubre-diciembre), 1984, pp. 223-311.

- CRUZ, R.: El Partido Comunista de España en la II República. Madrid, Alianza Editorial, 1987.

- VV.AA.: Contribuciones a la historia del PCE. Madrid, FIM, 2004.

195 MATEOS RODRÍGUEZ, M.A.: Op. cit., Vol. II, Apéndice 7, p. 159.

196 Para ver la historia del PCE en la provincia de Zamora durante los años de la II República y la Guerra civil se puede consultar la comunicación presentada por el Colectivo Investigador Antonio Pertejo: “El PCE durante la II República y la Guerra Civil en la provincia de Zamora”, en Actas del I Congreso sobre la Historia del PCE, 1920-1977. FIM, Oviedo, CD-Rom, 2004.

197 Entrevista con F.G.P.

198 La Tarde, 16 de mayo de 1936, anuncio de la Asamblea de unificación de las Juventudes Socialistas y Comunistas para el domingo 17 de mayo.

199 La Tarde, 3 de febrero de 1936. Se informa de la reorganización de la Juventud Socialista en Toro y se señala la existencia también en la localidad de una Juventud Comunista con la que confraternizan.

200 La Tarde, 16 de marzo de 1936. Señala que se constituyó una Juventud Socialista con unos treinta afiliados, pero seguidamente indica que había delegados de las Juventudes Socialistas y Juventudes Comunistas de Zamora, con lo cual posiblemente se está refiriendo a la formación de las JSU. A continuación refleja los nombres de los miembros de la junta directiva. Posteriormente en La Tarde, 10 de junio de 1936, anuncia que el domingo 14 de junio habría un acto de las JSU en El Perdigón.

201 Entrevista con F.G.P.

202 La Tarde, 16 de marzo de 1936. “Quedó constituida la Juventud de Unificación Marxista con cerca de cincuenta afiliados, entre los cuales reina el mayor entusiasmo y enorme fe en nuestro ideal”.

203 Archivo del Comité Central del PCE. Catálogo I. Documentos. Informe sobre las actividades del Partido desde julio hasta diciembre de 1935 (Film XI-142), citado en HERMIDA REVILLAS, C.: Op. cit., pp. 301-302.

204 MATEOS RODRÍGUEZ, M.A.: Op. cit., Vol. I, p. 581.

205 Entrevista con L.G.G. de Aspariegos.

206 Entrevistas con L.S.C. y A.M.C.

207 La Voz del Trabajo, 22 de octubre de 1933.

208 Entrevista con N.F.P. Evidentemente RENFE no existía en este momento y se equivoca con la compañía de ferrocarriles privada que se encargaba de la línea.


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