Capítulo 7 LOS BOLCHEVIQUES REGRESAN A NUEVA YORK / UNA INCURSIÓN A LA OFICINA SOVIÉTICA EN NUEVA YORK

Publicado el 24 de abril de 2022, 22:00

Martens está muy en la vidriera pública. Parece que no
hay dudas en cuanto a su conexión con la Guarantee (sic) Trust Company, aunque es sorprendente
que una empresa tan grande e influyente tenga trato con
un asunto bolchevique.

 

Informe de Inteligencia de Scotland Yard, Londres, 1919 {[1]}.

 

Después de los éxitos iniciales de la revolución, los soviéticos no tardaron en intentar el establecimiento de relaciones diplomáticas con, y bocas de propaganda en, los Estados Unidos a través de ex-residentes norteamericanos. En Junio de 1918 el cónsul norteamericano en Harbin cablegrafió a Washington:

Albert R. Williams, portador pasaporte de Departamento 52.913 15 de Mayo 1917 procediendo a los EE.UU. para establecer oficina de información de gobierno soviético para lo cual posee autorización escrita. ¿Otorgo visa? {[2]}

Washington denegó la visa y así Williams fracasó en su intento de establecer una oficina de información, pero fue seguido en Enero de 1912 por Alexander Nyberg (alias Santeri Nuorteva), un ex inmigrante finlandés a los EE.UU., quien se convirtió en el primer representante soviético operativo en los Estados Unidos. Nyberg fue un activo propagandista. De hecho, de acuerdo con J. Edgar Hoover (en una carta al Comité de los EE.UU. sobre Asuntos Externos), Nyberg fue “el antecesor de L.C.A.K. Martens y, con Gregory Weinstein, el individuo más activo en materia de propaganda bolchevique oficial en los Estados Unidos”. {[3]}

Sin embargo, Nyberg no resultó demasiado exitoso como representante diplomático ni, en definitiva, como propagandista. Los archivos del Departamento de Estado registran una entrevista con Nyberg por parte de la oficina del consejero, fechada el 29 de Enero de 1919. Nyberg estuvo acompañado por H. Kellogg, descripto como “un ciudadano norteamericano graduado en Harvard”, y más sorprendentemente, por un tal Sr. McFarland, abogado de la organización Hearst. Los registros del Departamento de Estado demuestran que Nyberg hizo “varias declaraciones falsas en relación con la actitud hacia el gobierno bolchevique” y alegó que Peters, el jefe de policía letón en Petrogrado, era meramente un “poeta de amable corazón”. Nyberg solicitó al Departamento que cablegrafíe a Lenin, “siguiendo la teoría de que podía ser de ayuda el concretar la conferencia propuesta por los Aliados en París.” {[4]} El mensaje propuesto, una confusa apelación a Lenin a obtener aceptación internacional apareciendo en la conferencia parisina, no fue enviado {[5]}.

UNA INCURSIÓN A LA OFICINA SOVIÉTICA EN NUEVA YORK

 

Después, a Alexander Nyberg (Nuorteva) lo dejaron ir y fue reemplazado por la Oficina Soviética (Soviet Bureau) que se estableció a principios de 1919 en el edificio World Tower Building, del 110 de la Calle 40 Oeste, en la ciudad de Nueva York. La oficina estuvo encabezada por un ciudadano alemán, Ludwig C.A.K. Martens, quien usualmente es considerado el primer embajador de la Unión Soviética en los Estados Unidos y quien, hasta dicha época, había sido el vicepresidente de Weinberg & Posner, una firma de ingeniería ubicada en el 120 de Broadway, Nueva York. Por qué el “embajador” y sus oficinas se ubicaron en Nueva York y no en Washington es algo que no se explicó; sugiere sin embargo que su objetivo primario fue más comercial que diplomático. En todo caso, la oficina rápidamente emitió un mensaje sobre el comercio de Rusia con los EE.UU. La industria había colapsado en Rusia y el país se hallaba en una gran necesidad de maquinaria, insumos ferroviarios, vestimenta, productos químicos, medicamentos – en realidad, de todo lo utilizado por una civilización moderna. En contrapartida, los rusos ofrecían oro y materias primas. Después, la Oficina Soviética procedió a organizar contratos con firmas norteamericanas, ignorando el embargo y la falta de reconocimiento. Simultáneamente estuvo dando apoyo financiero al emergente Partido Comunista de los EE.UU. {[6]}

El 7 de Mayo de 1919, el Departamento de Estado detuvo en seco la intervención comercial a favor de la Oficina (mencionado en otro lugar {[7]} ) y repudió a Ludwig Martens, a la Oficina Soviética, y al gobierno bolchevique de Rusia. Este rechazo oficial no disuadió a los voraces cazadores de pedidos en la industria norteamericana. Cuando las instalaciones de la Oficina Soviética fueron allanadas el 12 de Junio de 1919 por representantes del Comité Lusk del Estado de Nueva York, salieron a luz archivos con cartas de, y a, hombres de negocios norteamericanos representando casi mil empresas. El “Informe Especial N° 5 (Secreto)” del Directorado del Home Office Británico, emitido por Scotland Yard, Londres, el 14 de Julio de 1919 y escrito por Basil H. Thompson se basó sobre el material secuestrado. El informe destacaba:

Desde el principio, Martens y sus asociados hicieron todos los esfuerzos para despertar el interés de los capitalistas norteamericanos y hay razones para creer que la Oficina recibió apoyo de algunas firmas exportadoras rusas, así como de la Guarantee (sic) Trust Company, si bien esta firma ha negado la imputación que está financiando a la organización de Martens {[8]}.

Sabemos por Thompson que el alquiler mensual de las oficinas de la Oficina Soviética era de 300 dólares y que los salarios de la misma ascendían a cerca de 4.000 dólares. Los fondos de Martens para abonar estas facturas provenían, en parte de mensajeros soviéticos – tales como John Reed y Michael Gruzenberg -que traían diamantes de Rusia para venderlos en los EE.UU., y en parte de firmas comerciales norteamericanas, incluyendo la Guaranty Trust Company de Nueva York. Los informes británicos resumieron los archivos secuestrados por los investigadores del Comité Lusk, y bien vale la pena citar este resumen en su totalidad:

(1)- Hubo una intriga, activa por la época en que el presidente fue a Francia por primera vez, a los efectos de convencer a la administración de que utilice a Nuorteva como intermediario con el gobierno soviético ruso, con miras a conseguir el reconocimiento por parte de los EE.UU. Se hicieron esfuerzos por incluir al coronel House en esta intriga y existe una larga e interesante carta a Frederick C. Howe, con cuyo apoyo y simpatía Nuorteva parecía contar. Hay otros registros que conectan a Howe con Martens y con Nuorteva.

(2)- Hay un archivo de correspondencia con Eugene Debs.

(3)- Una carta de Amos Pinchot a William Kent de la Comisión de Tarifas de los EE.UU. (U.S. Tariff Commission) en un sobre dirigido al Senador Lenroot, presenta a Evans Clark “ahora en la Oficina de la República Soviética Rusa”. “Desea hablar con Usted sobre el reconocimiento de Kolchak y el levantamiento del bloqueo, etc.”

(4)- Un informe a Felix Frankfurter, fechado el 27 de Mayo de 1919, habla de la virulenta campaña que está difamando al gobierno ruso.

(5)- Hay una considerable cantidad de correspondencia entre un coronel y la Sra. Raymond Robbins (sic) y Nuorteva, tanto en 1918 como en 1919. En Julio de 1918 la Sra. Robbins le pidió a Nuorteva artículos para la publicación “Life and Labour”, el órgano del National Women's Trade League. En Febrero y Marzo de 1919, Nuorteva, a través de Robbins, trató de que lo invitaran a testimoniar ante el Comité Overman. Nuorteva también quería que Robbins denunciara los Documentos Sisson.

(6)- En una carta procedente de la Jansen Cloth Products Company, Nueva York, a Nuorteva, fechada el 30 de Marzo de 1918, E. Werner Knudsen dice que entiende que Nuorteva trata de hacer arreglos para la exportación de comestibles a través de Finlandia y ofrece sus servicios. Tenemos un archivo sobre Knudsen, quien pasó información desde y hacia Alemania vía Méjico, sobre la navegación británica. {[9]}

[1] )- Hay copia en Departamento de Estado de los EE.UU. Decimal File, 316-22-656

[2] )- Ibid., 861.00/1970

[3] )- U.S., House, Comité de Asuntos Externos (Committee on Foreign Affairs), Conditions in Russia, 66° Congreso 3a Sesión, 1921, p. 78.[4] )- U.S. State Dept. Decimal File, 316-19-1120

[5] )- Ibid.,

[6] )- Véase Benjamin Gitlow, [U.S., House, Un-American Propaganda Activities (Washington, 1939), vols. 7-8, p. 4539

[7] )- En este mismo libro.

[8] )- Hay copia en el Departamento de Estado de los EE.UU Decimal File, 316-22-656. La confirmación de la participación de Guaranty Trust se halla en informes de inteligencia posteriores.

[9] )- Frederick C. Howe es mencionado también en otra parte de este libro en relación a cómo los financistas utilizan a la sociedad para sus propios fines. En cuanto a Felix Frankfurter, más tarde Juez de la Corte Suprema, véase el Apéndice 3. Raymond Robins también es mencionado en otra parte de este libro.

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